• Entrada a la Fundación Abastos Fundazioa
  • Pasillo de acceso a la Fundación Aabstos Fundazioa
  • Sala de cocina de la Fundación Abastos Fundazioa
  • Aula de cocina de la Fundación Abastos Fundazioa
  • Plaza de la Fundación Abastos Fundazioa
  • Huertos de la Fundación Abastos Fundazioa
  • Puesto del profesor del aula de cocina de la Fundación Abastos Fundazioa

'Pintxos' y mucho verde en Vitoria-Gasteiz

Palacio Montehermoso

La capital alavesa dispone de 42 metros cuadrados de espacios verdes por habitante. De una ruta en bici por el anillo verde a los gastrobares del renovado Mercado de Abastos, sede de la Fundación Abastos Fundazioa. Otras capitales reciben al viajero con autovías de circunvalación. Vitoria lo hace con un anillo verde de 30 kilómetros que enlaza seis espacios naturales: un redondo pulmón donde los vecinos conviven con las garzas y los ciervos. Bienvenidos al paradigma de la sostenibilidad urbana.

Mamia es miga en euskera. Y también una flamante panadería artesanal (mamiagasteiz.com) que ha abierto este año en el barrio de San Martín, con obrador a la vista y escuela de cocina. Además, hay café para llevar y bollos para desayunar (cruasanes, napolitanas, brioches, muffins…) mientras nos acercamos dando un paseo de 10 minutos hasta el Palacio Europa (Avenida de Gasteiz, 85). Recién remodelado, este centro de congresos se ha convertido en un icono de la arquitectura sostenible gracias a su fachada vegetal, con más de 33.000 plantas autóctonas que reproducen los ecosistemas de Álava (humedales, parcelas agrícolas, hayedos…) y mejoran el aislamiento en un 75%. Tiene incluso un huerto vertical donde se plantan verduras de temporada.

Otra novedad son las rutas literarias guiadas que siguen las tramas detectivescas de las novelas El silencio de la ciudad blanca y El caso de los amores proscritos, publicadas este año por las vitorianas Eva García Sáenz de Urturi y Marta Extramiana, respectivamente. Salen de la oficina de turismo (imprescindible reservar: +34 945 16 15 98), en la plaza de España, y cuestan 6 euros. Una escala literaria obligada es la escultura de Ken Follett junto a la catedral de Santa María, en la que se inspiró el galés para escribir Un mundo sin fin. Además, en la cripta musealizada, que se inauguró en julio, pueden verse los sorprendentes hallazgos efectuados durante las obras de restauración de este emblemático templo: desde una calavera con el óbolo de Caronte en la boca hasta el fósil de un mejillón antediluviano de un metro de longitud.

Hasta abril, las principales salas del museo de arte vasco contemporáneo Artium permanecerán cerradas por obras. Pero no faltan museos interesantes en Vitoria. Están el de Bellas Artes, el de Arqueología (en un edificio obra de Patxi Mangado), el de Ciencias Naturales, el de Arte Sacro, el de Montehermoso, el de Armería… Todos en edificios que justifican por sí solos la visita. Especial atención merece, ahora que se celebra el centenario de la muerte de Heraclio Fournier (el creador de la baraja clásica española), el Museo Fournier de Naipes, instalado en el palacio renacentista de Bendaña, donde se exhiben infinidad de cartas curiosas de todo el mundo, la más antigua del siglo XV.

Dentro de la apabullante oferta gastronómica de Vitoria, el último grito es el renovado Mercado de Abastos. Nadie diría que tiene 41 años viendo la reluciente caja de cristal en que lo han encerrado. Además de las tiendas de producto fresco, ahora hay ecopuestos, la sede de la Fundación Abastos Fundazioa (que dispone de un Aula de cocina y una sala polivalente para realizar cursos de cocina y catas, y sus propios invernaderos), y ocho gastrobares para picar desde la típica tortilla del Txiki hasta sushi.

En Vitoria hay más bares de pintxos que setas en los hayedos del Gorbea.

¡Ven y degústala!

Buber Sariak 2016 - Gastronomia eta Turismoa